lunes, 7 de abril de 2014

Agua


Hay países que yo recuerdo 

como recuerdo mis infancias. 
Son países de mar o río, 
de pastales, de vegas y aguas. 
Aldea mía sobre el Ródano, 
rendida en río y en cigarras; 
Antilla en palmas verdi-negras 
que a medio mar está y me llama; 
¡roca lígure de Portofino, 
mar italiana, mar italiana! 

Me han traído a país sin río, 
tierras-Agar, tierras sin agua; 
Saras blancas y Saras rojas, 
donde pecaron otras razas, 
de pecado rojo de atridas 
que cuentan gredas tajeadas; 
que no nacieron como un niño 
con unas carnazones grasas, 
cuando las oigo, sin un silbo, 
cuando las cruzo, sin mirada. 

Quiero volver a tierras niñas; 
llévenme a un blando país de aguas. 
En grandes pastos envejezca 
y haga al río fábula y fábula. 
Tenga una fuente por mi madre 
y en la siesta salga a buscarla, 
y en jarras baje de una peña 
un agua dulce, aguda y áspera. 

Me venza y pare los alientos 
el agua acérrima y helada. 
¡Rompa mi vaso y al beberla 
me vuelva niñas las entrañas!


Gabriela Mistral



La tarde cae



En esa hora cobriza 

que el crepúsculo alcanza
con su finura de arena 
que se derrama 
y te abraza
todo se aquieta
se amansa.
El alma se serena
sin prisas ni alborotos
sonríe confiada.
Solo se oyen silencios
de pájaros adormecidos 
y voces muy, muy lejanas.
Tenue y silenciosa
la tarde está cayendo
con sus tímidos andares 
y sus puntillas de plata
la tarde cae
con sus mil voces calladas.




Mariola



A veces el viento...

Trae murmullos de otros parajes
evoca silbidos de otras jornadas
trae las voces que ya se perdieron...
Tiemblan en su torbellino las nubes
y se alejan temerosas...
A veces...
nos acerca aromas...
de otros puertos,
de otras distancias...
a veces...
Nos marea con el vino,
de su impetuoso paso...
Otras... Nos alcanza el humo
para encender de nuevo
el fuego viejo
de una pasión perdida...



Colaboración de Martha

Argentina



Cuida El Medio Ambiente


¡Qué poco que estamos 
cuidando 
el lugar que todos habitamos!
Extinguiendo los peces de los 
mares, contaminando también los 
manantiales. 



¡La tierra se esta intoxicando! 

Turbias las aguas del mar 
están, 
ya el aire tampoco es el 
mismo, 
ha cambiado el paisaje 
natural. 



Son cientos los montes 

desbastados, 
las aguas con desechos 
industriales, 
en el sur se deshielan los 
glaciares. 
¡El planeta cansado no da 
más! 



¡La sociedad se debe 

despertar! 
Que no exista la 
contaminación, 
y que la tierra sea un paraíso 
no sea fruto de la imaginación.



Arjona Delia